La organización gestiona de forma eficaz todas las no conformidades reales o potenciales relacionadas con los sistemas de calidad, medio ambiente y gestión de la energía, asegurando su tratamiento oportuno y la implementación de acciones correctivas que eliminan sus causas, evitando recurrencias y fortaleciendo el desempeño del sistema de gestión.
No Conformidad y Acción Correctiva
La organización gestiona de forma eficaz todas las no conformidades detectadas, asegurando su tratamiento oportuno y la implementación de acciones correctivas que eliminan sus causas, evitando recurrencias y fortaleciendo el desempeño del sistema de gestión.
Todas las no conformidades internas y externas se registran, analizan y tratan de forma estructurada. La organización cuenta con canales claros para su identificación, evaluación y resolución.
Las acciones correctivas se diseñan con base en el análisis de causa raíz, utilizando herramientas de calidad y criterios técnicos para eliminar la causa del problema.
Las acciones implementadas son verificadas en su eficacia. El seguimiento incluye revisión de resultados y ajustes cuando es necesario, asegurando que el problema no se repita.
Las acciones correctivas forman parte de un enfoque sistemático de mejora, retroalimentando procesos, procedimientos y formación del personal.
Para cada una de las normas, la gestión de no conformidades se realiza de manera sistemática y periódica, asegurando que se mantenga actualizada y relevante para la organización. Este proceso es fundamental para la mejora continua de los sistemas de gestión.
Mediante la identificación sistemática de no conformidades, documentación de su tratamiento, y la implementación de acciones correctivas y preventivas en los procesos de cada sistema de gestión.
La Dirección es responsable de la gestión de no conformidades, con el apoyo del Comité de Gestión Integrada y los responsables de cada área funcional.