La organización ha planificado de manera efectiva las acciones necesarias para abordar riesgos y oportunidades en el Sistema de Gestión Integrado (SGI), cumpliendo plenamente los requisitos de las normas ISO 9001:2015, ISO 14001:2015 e ISO 50001:2018. La planificación garantiza que se implementen acciones preventivas, correctivas y de mejora continua, manteniendo así la eficacia general del sistema y alineándolo con los objetivos estratégicos definidos.
Acciones para abordar riesgos y oportunidades
La organización ha implementado un proceso estructurado y efectivo para abordar los riesgos y oportunidades relacionados con el Sistema de Gestión de la Calidad (SGC). Este proceso está diseñado para asegurar que se logren los resultados deseados, aumentar los efectos positivos y prevenir o reducir los efectos negativos. La planificación de este proceso está alineada con la estrategia y los objetivos de la organización, garantizando la mejora continua y el cumplimiento de los requisitos del cliente y otros requisitos aplicables.
Se identifican y gestionan los riesgos y oportunidades que pueden afectar el sistema de gestión de la calidad, con el fin de asegurar que el SGC funcione de manera eficaz y que se logren los objetivos establecidos.
Los riesgos se evalúan considerando su impacto potencial en la calidad y en la satisfacción del cliente, lo que permite a la organización tomar decisiones informadas sobre las acciones a seguir.
Se implementan acciones correctivas y preventivas basadas en la evaluación de los riesgos y oportunidades identificados. Además, se asignan recursos adecuados para asegurar que las acciones sean efectivas y alcanzables.
Los riesgos y oportunidades se integran en los objetivos estratégicos de la organización, garantizando que las decisiones sobre la calidad sean consistentes con la misión y visión de la empresa.
Para cada una de las normas, el proceso de identificación, evaluación y planificación de acciones para abordar riesgos y oportunidades se realiza de manera sistemática y periódica, asegurando que se mantenga actualizado y relevante para la organización. Este proceso es fundamental para la mejora continua de los sistemas de gestión.
Mediante la implementación de procesos estructurados para identificar, evaluar y gestionar riesgos y oportunidades, integrando estas acciones en los procesos operativos y estratégicos de cada sistema de gestión.
La Dirección es responsable de la gestión de riesgos y oportunidades, con el apoyo del Comité de Gestión Integrada y los responsables de cada área funcional.